Noticias


Este partido merece carbón


El Racing Portuense empata sin goles y sin ideas

Volvió la liga que no el fútbol al José del Cuvillo, en un partido que no lo fue y en un encuentro que bien lo podríamos catalogar de desencuentro. Desencuentro con el fútbol, desencuentro con el juego, desencuentro con un supuesto sistema y fundamentalmente desencuentro con la afición, la cual, salvo los fieles, prefirió pasar la tarde atascada en comercios soltando los pocos euros que les pueda quedar en esta previa del “Día de Reyes”.

El partido comenzó con claro dominio lebrijano que se traducía inmediatamente en acciones de notable peligro contra la portería racinguista, que vio como durante los primeros diez minutos los visitantes ponían cerco a la meta defendida por Ismael, en una búsqueda intensa del gol que no llegó. La defensa racinguista lo impidió, una defensa en la que Galiano abandonaba las posiciones más adelantadas que venía ocupando para volver al centro de la zaga junto con Bajic y Capi, dando alas a Pedrito y Alberto que por banda izquierda y derecha respectivamente, subían incisivos contra el área lebrijana. Los jugadores visitantes vieron pronto la dificultad manifiesta de penetrar en el área portuense, por lo que depusieron su actitud tan ofensiva en beneficio de una más conservadora, concretamente conservadora del marcador inicial.

Cumplido un tercio de la primera parte, el Racing ya se ha sacudido el asedio sevillano y es él quien devuelve la moneda con peligrosas internadas de un Alberto Fernandez que se convierte pronto en el mejor de los portuenses en este partido. El resultado de las sucesivas acciones racinguistas es el mismo que para su rival, chocar contra la defensa de su adversario sin lograr en muchas ocasiones terminar la jugada.
Se prescinde del centro del campo, al que ninguno de los dos equipos otorga valor ni importancia. Se busca la meta contraria por lo que el balón siempre vuela de un área a otra en pases largos y sin control, siendo el Racing Portuense el que llega al descanso protagonizando la mayoría de ocasiones, sin elaboración ni peligro destacable, pero ocasiones.

Tras el paso por el vestuario, el Racing sale con el mismo ímpetu con el que terminó la primera parte y con la misma fortuna. En el minuto 58 realiza su primer tiro a puerta, toda una revolución y un dudoso mérito ante un Antoniano que ni puso fútbol ni quiso que se jugara. Inmediatamente, Mere mueve el banquillo dando entrada al recuperado Raúl López que pasa a ocupar el lateral izquierdo, lo que lleva a Pedrito a pasar a posiciones más adelantadas. El centro del campo sigue inoperante y el técnico portuense introduce nuevas variaciones en un intento de que esto cambie. Y lo consigue en cierto modo con las entradas de Rafi Cruz y Natera, coincidiendo el ingreso en el campo de ambos con los mejores momentos del conjunto racinguista. Un espejismo, un oasis en el desierto de un partido sin dueño, sin control, ni juego. Los lebrijanos, con una única idea como objetivo, el empate a cero, se dedicaron los noventa minutos a que el reloj corriese y no se jugase, y a tenor de lo sucedido se podría afirmar eso de “objetivo cumplido”. Si bien no acudieron al juego sucio si que optaron por ralentizar los saques de puerta, de banda y demás, exagerando derribos y daños. Mientras el Racing se ahogaba en su desconcentración y rotunda falta de ideas. Un cúmulo de despropósito que con justicia acabó en empate sin goles, no tan justo para los aficionados que desafiando el acusado frío fueron al Cuvillo recibiendo a cambio el severo castigo de presenciar tan lamentable partido.


Ficha técnica

RC Portuense: Ismael, Capi, Pedrito (Natera, min. 78), Galiano, Bajic (Rafi Cruz, min. 68), Manzano, Alberto, Rober (Raúl López, min. 58), Elías, Benítez y Sergio Beato.

CA Antoniano: Isaac, Selu, Carlos, Ricardo, Rubio, Lucas, Andresito (Fran, min. 76), Juanfran, Eloy (Javi, min. 82), Joan y Moisés.

Árbitro: Juan Gabriel Gallegos Fernandez, regular. Mostró tarjeta amarilla al visitante Andresito.


Álvaro Guerrero


« Volver a lista de noticias