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Victoria exquisita de un Racing de rechupete


Los de Mere firman su mejor partido para comenzar la vuelta de la liga

De nuevo las bajas condicionaron el once, siendo las ausencias de Juanmi y A. Expósito las más determinantes ya que volvían a dejar al Racing Portuense sin delantero nato. Rafi Cruz fue el elegido como punta de lanza enfundándose el nueve a la espalda y desarrollando definitivamente un papel más que digno, soberbio. Volvían también a la titularidad Raúl López ocupando el lateral izquierdo y Raúl Silveira asentándose en la medular.

El intenso frío, las gradas considerablemente despobladas, así como el ambiente de expectación resignada hacía presagiar el repetir tarde sin agrado y aún menos gozo, tal como la vivida la jornada anterior en la víspera de reyes. Pero el guión cambió y aún más el descelance. Los aficionados asistentes al José del Cuvillo pudieron disfrutar de una tarde de fútbol con mayúsculas, reviviendo sensaciones y entusiasmos casi olvidados, del que hacía mucho tiempo no se vivía en estadio portuense.

El partido comenzaba con un Racing Portuense que no sólo tenía las ideas claras sino que también sabía como llevarlas a cabo. El toque de balón con sentido e intención se convirtió casi de inmediato en la base fundamental de su juego. Mere recuperó para ello el centro del campo racinguista, perdido en jornadas anteriores, que se convirtió en el motor del equipo durante los 90 minutos. Si bien el conjunto visitante, el CD Pozoblanco, salió con muchos bríos y con el juego directo como regla general, esto no le sirvió para nada durante los primeros 10 minutos en los que el balón estuvo en las botas de los jugadores cordobeses. El Racing no perdió la calma y recuperado el balón lo hacía rodar por el verde en un ejercicio ejemplar de distribución del juego y búsqueda de ocasiones sin caer en la precipitación.

El Racing quiere confeccionar bien las jugadas y lo hace, con Benítez, Manzano y Silveira como destacados protagonistas, convertidos pronto en dueños y señores del medio campo. El dominio rojiblanco es notable y las llegadas al área pozoalbense se suceden con mayor frecuencia. En el minuto 22 sucede lo inexplicable, una triple ocasión racinguista en una misma jugada no termina en gol local por una actuación estelar del portero visitante, Javi Sánchez, quien salva a los suyos con enorme eficacia.
Poco a poco el Racing va ganando en intensidad y el acoso al que somete a su contendiente es brutal, viviéndose los mejores momentos rojiblancos de esta primera mitad. En el minuto 41 es expulsado Manu Estepa por doble amarilla por tocar el balón con las manos. Un minuto antes de alcanzar el descanso, los cordobeses dispusieron de una gran oportunidad de adelantarse en el marcador a tiro lejano que Ismael, muy seguro, envía a saque de esquina tras evitar que el balón se colara por la escuadra.

Los segundos 45 minutos empiezan como los primeros con un Pozoblanco muy brioso que busca con intensidad el juego rápido mientras el Racing, haciendo de la calma su aliada, continúa en su línea, pausado y queriendo jugar. Cuando se cumplía el minuto 9 de esta segunda parte, el meta visitante derriba dentro del área a Rafi Cruz, muy intenso y constante toda la tarde, señalando en colegiado penalti. Benítez es el encargado de lanzarlo y lo hace sacudiéndose fantasmas del pasado y anotando el 1-0. Cinco minutos después es Rafi Cruz el que ve recompensado su magnífico trabajo al conseguir el segundo para los rojiblancos tras una gran contra llevada por Sergio Beato que termina pasándole el balón, Rafi Cruz recibe, dribla al portero y lanza, un defensa intercepta el balón que queda muerto para que de nuevo Rafi lance esta vez anotando el 2-0.

La enorme vistosidad del juego racinguista lleva al éxtasis a la parroquia rojiblanca que ya ni acusa el tremendo frío, presa del entusisamo. El Racing está desarrollando un gran partido con un fútbol de toque y eficacia que sorprende gratamente y que se festeja en el graderío con una afición entregada. Por su parte, los jugadores pozoalbenses luchan duro, en ocasiones con demasiada dureza en un querer y no poder ya que la defensa racinguista se muestra inexpugnable una tarde más, con un Capi brillante.
En el minuto 82 se produce una jugada de verdadero tiralíneas, el balón es movido con elegancia desde la defensa evitando la presión rival, pasa al centro del campo y desde éste es llevado hasta el área cordobesa tras una gran galopada de Sergio Beato, quien generoso pasa Rober, que entraba minutos antes en sustitución de Rafi Cruz, para batir a placer al meta Javi Sánchez perdido en el conocido como pase de la muerte, llegaba así el 3-0. En el último minuto, la euforia racinguista hizo que en un descuido el Pozoblanco, por medio de Silva, anotase el 3-1 definitivo, merecido por su briega, ajena a la goleada recibida y a la desventaja de contar con un jugador menos toda la segunda parte.

RC Portuense: Ismael, Capi, Raúl López, Galiano, Bajic, Manzano, Alberto, Silveira, Rafi Cruz (Rober, min. 72), Benítez (Matallanas, min. 83) y Sergio Beato (Pedrito, min. 84).

CD Pozoblanco: Javi Sánchez, Manu Estepa, Soto, Lara, Santacruz, Adri, Charaf, Alberto Fernandez, Chapi (Sancho, min. 68), Pascual (Silva, min. 62) y Guille (José Manuel, min. 45).

Árbitro: Luis López Segura, bien. Mostró tarjeta amarilla a los locales Benítez y Alberto y a los visitantes Javi Sánchez, José Manuel, Soto y Manu Estepa (2). El técnico pozoalbense fue expulsado.

Álvaro Guerrero


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