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Hay vida más allá del derrotismo


Varios frentes abiertos por la continuidad

La noticia publicada días atrás por esta web no ha caído en saco roto. La realidad de que el Racing Club Portuense sigue vivo y de que al menos lo estará hasta mediados de septiembre, y de forma efectiva hasta octubre, ha desencadenado las reacciones que eran de esperar.

La noticia de saber que el club no desaparecería este 8 de julio propició los movimientos necesarios para que la buena nueva no fuese sólo una información más, pues no lo es. Su significado indica que la posibilidad de seguir existiendo está ahí. Así se ha entendido, aunque haya algunos que no lo quieran entender. Para el bien del octogenario club racinguista la comprensión se dio así como la reacción.

No obstante el tiempo apremia, siendo el Racing Club Portuense equipo de Tercera División falta cumplir con los requisitos lógicos de inscripción en la categoría, entre otros. Pero la ausencia de esa figura que represente los intereses del club y los dirija a buen puerto dificulta bastante la tarea. Circunstancia ésta que podría tener los días contados.

Desde la Federación Andaluza de Fútbol, en concordancia con la AFE, no se ha producido el temido y casi dado por hecho descenso administrativo del club, por lo que el Racing sigue siendo equipo de Tercera División. Hecho que ha animado a algunos a no bajar los brazos, a esquivar esa tendencia impuesta del derrotismo y a afrontar con ganas y fuerzas renovadas un futuro que, pese a los gris de su tonalidad, podría clarear.

El optimismo de la abogacía racinguista no es el único que aún pervive en el club. De la fuente natural de lo social surgen nuevas iniciativas, unas apoyadas en pilares externos, otras en la propia fuerza interna y en la fe que nunca se perdió. Lo cierto es que no todos han apostado por la extremaunción y esto siendo objetivo se debería valorar como lo que es, un nuevo impulso, una nueva corriente gratamente alentadora. Pocos racinguistas, socios o no, podrán verlo de otra forma.

El camino es duro, tortuoso, nada fácil, pero al menos existe la posibilidad de un camino, de seguir andando. Los movimientos han empezado, de hecho en algunos casos nunca dejaron de moverse ni cuando directivos, gestoras y demás no veían más allá.
Es hora de estar atentos, de no flojear, de pensar cada paso, de aclarar las ideas y de trabajar o seguir trabajando en lo que se cree, en lo que se quiere y de hacer valer con libertad el poder del socio.

En definitiva la supervivencia está ahí y no son pocos los que ya decidieron seguir viviendo, falta darle forma a esta pretendida continuidad.



Álvaro Guerrero


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